Pantallas LED
para publicidad exterior
Una pantalla de publicidad exterior no se elige como una pantalla de interior: aquí manda dónde está, a quién ve y qué permite el ayuntamiento. Esta guía va de lo que hay que decidir antes de mirar modelos, incluida la parte que casi nadie cuenta: cuándo el negocio no sale.
Primero el emplazamiento, después la pantalla
En publicidad exterior la pantalla es lo fácil. Lo que decide si el proyecto tiene sentido es el sitio: cuánta gente pasa, a qué distancia lo ve, a qué velocidad va y cuántas horas al día hay luz directa dándole a la cara.
Dos pantallas idénticas a cien metros una de otra pueden tener rendimientos completamente distintos. Por eso lo primero que preguntamos no es el tamaño, sino dónde va y qué se ve desde allí.
El brillo depende de hacia dónde mira
El error más caro de este sector es comprar por el pico de brillo de la ficha. Lo que importa es el brillo en esa fachada, a esa hora. Una pantalla orientada al sur en verano recibe sol directo buena parte del día; la misma pantalla mirando al norte nunca lo recibe.
| Situación | Qué exige | Consecuencia si se ignora |
|---|---|---|
| Sol directo sobre la pantalla | El brillo más alto de la gama de exterior | Se lava y no se lee justo en las horas de más paso |
| Fachada a la sombra o al norte | Brillo de exterior estándar | Pagar de más por brillo que no se usa |
| Escaparate, detrás del cristal | Brillo alto: el cristal resta y refleja | Se ve bien de noche y nada de día |
| Emisión nocturna en zona residencial | Atenuación automática por sensor | Molestias, quejas y expediente municipal |
La atenuación automática no es opcional
Una pantalla de exterior tiene que bajar el brillo de noche, por normativa y por sentido común. Si el equipo no lleva sensor de luz ambiente y programación horaria, el problema aparece la primera noche. Los límites concretos están en la guía de normativa y contaminación lumínica.
Qué se puede emitir, y no es cualquier cosa
Una pantalla en la vía pública no es una tele. Hay ayuntamientos que limitan el cambio de imagen, prohíben el vídeo con movimiento o exigen tiempos mínimos por anuncio, y la razón de fondo suele ser la seguridad del tráfico.
Esto condiciona el negocio antes de comprar: si el ayuntamiento obliga a imágenes fijas de varios segundos, el inventario publicitario que puedes vender cambia, y con él la cuenta de resultados. Conviene saberlo antes, no después.
- Contenido estático o con movimiento: es la primera pregunta, y varía por municipio.
- Tiempo mínimo por anuncio y velocidad de transición.
- Proximidad a vías de tráfico y a cruces semaforizados.
- Horario de emisión permitido, sobre todo de noche.
- Publicidad de terceros: anunciar tu propio negocio y vender espacio a otros no siempre son la misma licencia.
El formato: tótem, valla o fachada
La regla que aplicamos al dimensionar está desarrollada en la guía de pitch: a más distancia, más pitch admisible. En publicidad exterior esto se traduce en dinero, porque el pitch es lo que más mueve el presupuesto.
Si ya tienes claro el formato y buscas el producto, está en vallas, mupis y publicidad exterior.
| Formato | Quién lo ve | Criterio de pitch |
|---|---|---|
| Tótem en acera | Peatón, a dos o tres metros | Pitch fino: se mira de cerca |
| Valla junto a carretera | Conductor, a decenas de metros | Pitch amplio: la distancia perdona |
| Gran formato en fachada | A mucha distancia y desde varios ángulos | Pitch amplio y ángulo de visión ancho |
| Escaparate al interior | Peatón que se detiene | Pitch fino y brillo alto por el cristal |
Cuándo no compensa
Lo decimos aquí porque es lo que hace creíble el resto de la guía. Una pantalla de publicidad exterior es una inversión con consumo, mantenimiento y licencia; no siempre sale.
- Si el paso de gente es bajo, un rótulo iluminado cuesta una fracción y comunica lo mismo.
- Si nadie va a gestionar el contenido, acabará mostrando lo mismo un año entero y la inversión no se justifica.
- Si el ayuntamiento no permite publicidad de terceros y el plan era alquilar el espacio, el modelo de negocio no existe.
- Si la superficie va a estar tapada parte del día por un árbol, una marquesina o un vehículo aparcado.
Qué preguntar antes de firmar
A nosotros también. Un proveedor que no sepa responder a esto no ha hecho publicidad exterior:
- ¿Qué brillo real tiene el equipo y lleva sensor de atenuación automática?
- ¿Qué certificación de protección tiene el gabinete frente a agua y polvo?
- ¿Quién tramita la licencia y qué documentación luminotécnica entrega?
- ¿Cómo se accede para mantenimiento sin cortar la acera o la calzada?
- ¿Quién responde de la garantía, con qué plazo y con qué stock de repuestos?
Preguntas
que quedan
¿Necesito licencia para poner una pantalla LED publicitaria en la calle?
Sí. Una pantalla publicitaria en la vía pública requiere autorización municipal, y en muchos municipios además justificación luminotécnica por la normativa de contaminación lumínica. El detalle de qué se pide está en nuestras guías de permisos y licencias y de normativa.
¿Cuánto brillo necesita una pantalla de publicidad exterior?
Depende de la orientación, no del formato. Con sol directo hace falta el brillo más alto de la gama de exterior; en una fachada a la sombra, el estándar sobra. Y en todos los casos tiene que poder atenuarse de noche automáticamente.
¿Puedo emitir vídeo con movimiento en una pantalla de calle?
No siempre. Hay ayuntamientos que exigen imágenes fijas con un tiempo mínimo por anuncio, sobre todo cerca de vías de tráfico. Es una de las primeras cosas que hay que confirmar, porque cambia lo que se puede vender como espacio publicitario.
¿Es mejor un tótem o una pantalla grande en fachada?
Depende de quién la mira y desde dónde. El tótem lo ve un peatón a dos metros y exige pitch fino; una pantalla en fachada se ve a decenas de metros y admite pitch más amplio, que es bastante más económico por metro cuadrado.
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