Cómo se gestiona
el contenido
Una pantalla mostrando lo mismo desde hace un año es una inversión desaprovechada, y casi siempre la causa es la misma: nadie del equipo sabe cambiarlo. Esto es lo que hay que resolver para que no pase.
Quién lo cambia el día a día
Vuestro equipo, desde un navegador. No hace falta un técnico ni conocimientos de audiovisual: se sube una imagen o un vídeo, se indica cuándo debe verse y ya está.
Lo importante no es el programa, es que alguien del equipo esté formado. Damos esa formación al entregar, y es la diferencia entre una pantalla que trabaja y una que decora.
Programar por franjas y por sitio
El contenido se planifica como una parrilla: qué se muestra, cuándo y en qué pantalla. Con eso se resuelven cosas que a mano serían imposibles.
- Menú de desayunos por la mañana y carta de noche, en hostelería.
- Promoción distinta por tienda o por región, en una cadena.
- Publicidad por franjas vendida a distintos anunciantes, en DOOH.
- Información de servicios de día y contenido ambiental de noche, en un hotel.
Qué resolución debe tener el contenido
La resolución de la pantalla no es la de un televisor
Una pantalla LED tiene la resolución que le dan sus módulos, y rara vez coincide con 1920×1080. Puede ser 1536×768 o cualquier otra medida rara. Si se prepara el contenido en Full HD y se estira, se deforma o pierde nitidez. Nosotros damos la resolución exacta al entregar, y conviene pasársela a quien diseñe.
Regla práctica para el diseño: texto grande y fondos con contraste. Lo que en un monitor a medio metro se lee perfecto, en una fachada a veinte metros no se ve. Y en exterior, cuanto más oscuro el fondo, menos consumo.
Qué sistema usamos
Integramos los sistemas de control y gestión de NovaStar, de quien somos distribuidores y Socio Destacado de VNNOX Care — un reconocimiento que otorgan por el trabajo con su plataforma de gestión en la nube.
Eso permite administrar varias pantallas de varias sedes desde un solo sitio, ver cuáles están encendidas y detectar una avería antes de que llame el cliente.
Fuentes en directo
Además del contenido programado, una pantalla puede mostrar señal en vivo: una cámara, un ordenador, una videoconferencia o una retransmisión. Ahí entra el procesador de señal, que conmuta entre fuentes sin cortes ni parpadeos.
Si el uso previsto incluye directo —un culto, un evento deportivo, una sala de control— hay que decirlo en el proyecto: condiciona el procesado y, si hay cámaras, también la tasa de refresco de la pantalla.
Si preferís no ocuparos
También se puede dejar la gestión en nuestras manos, con un calendario acordado. Es lo razonable cuando no hay nadie de marketing en plantilla o cuando la pantalla es un soporte publicitario que hay que comercializar.
Preguntas
que quedan
¿Necesito un ordenador dedicado para la pantalla?
No para el contenido programado: el reproductor va integrado y se gestiona desde un navegador, incluso desde el móvil. Sí hace falta equipo si vas a mostrar señal en directo desde un ordenador o una cámara.
¿Puedo cambiar el contenido de varias tiendas a la vez?
Sí, y es una de las razones por las que compensa en una cadena: se programa por grupos y una promoción entra en todas las tiendas el mismo día, sin desplazar a nadie.
¿Qué pasa si se cae internet?
El contenido programado sigue reproduciéndose: está descargado en el reproductor, no en streaming. Lo que no se puede hacer sin conexión es cambiarlo en remoto.
¿En qué formato preparo los vídeos?
MP4 con códec H.264 funciona en cualquier sistema. Lo importante no es el formato sino la resolución: hay que prepararlo a la medida exacta de la pantalla, que damos al entregar la instalación y rara vez coincide con Full HD.
Pruébalo con tus medidas.
El simulador calcula el pitch según la distancia real de tu espacio y dibuja la pantalla a escala. Sin pedir datos de contacto.