Tecnología que impulsa
la experiencia de compra
Con pantallas LED puedes comunicar promociones, presentar nuevos productos y actualizar el contenido en tiempo real, convirtiendo cada espacio comercial en un punto de interacción con mucho más impacto que un cartel impreso.
Lo que cambia
en el punto de venta
Un cartel se imprime una vez y ahí se queda. Una pantalla trabaja todo el día y cambia con la hora, la campaña o el stock que quieras mover.
Capta la atención antes de entrar
Una pantalla en movimiento se ve desde el otro extremo del pasillo o desde la acera. Es lo que hace que alguien que iba de paso gire la cabeza — y luego el cuerpo.
Promociona lo que interesa vender hoy
Ofertas, novedades, el producto con más margen o el que hay que dar salida. Cambias la campaña por la mañana y está en pantalla esa misma tarde, en todas las tiendas a la vez.
Impulsa la compra no planificada
Buena parte de lo que se vende en tienda no estaba en la lista de quien entró. Una pantalla bien colocada en caja, en pasillo o en escaparate es exactamente lo que provoca esa decisión.
Contenido actualizado en tiempo real
Precios, stock, horarios, avisos. Con gestión remota se cambia todo desde un navegador, sin desplazarse a cada equipo ni reimprimir nada.
Superficie publicitaria que se alquila
En un centro comercial, una fachada LED genera ingresos por publicidad de terceros. El cálculo de amortización suele ser más corto de lo que se espera, y lo hacemos con números antes de proponer nada.
Del formato que haga falta
No solo rectángulos en la pared. En un centro comercial de República Dominicana montamos una columna LED curva de pitch 2.5 que envuelve el pilar entero — el soporte se convierte en el anuncio.
Directorios que la gente usa
Táctiles o de consulta, con plano y buscador de tienda. Reducen las preguntas en información y funcionan sin nadie detrás.
Visible con la luz de mediodía
El error más común en retail: poner una pantalla de interior en un atrio con lucernario o mirando a la calle. Con luz natural se ve lavada. El brillo se calcula contra la luz real del sitio, no por catálogo.
Mantenimiento sin cerrar la tienda
Gabinetes con mantenimiento frontal: se sustituye un módulo desde delante, sin desmontar la pantalla. En una fachada o un pasillo estrecho es la diferencia entre una hora y una obra.
Garantía y stock propios
Una pantalla apagada en la entrada es una queja diaria. La garantía la asumimos nosotros y los repuestos salen de nuestro almacén, no de un pedido a fábrica.
Retail instalado
Interplaza Xela (Guatemala), con pitch 3.91 y 4 × 3 m instalados en 2018.
Lo que pregunta
quien decide en retail
¿Cuánto tarda en amortizarse?
Depende de si la pantalla sustituye un gasto o genera ingresos. Si reemplaza cartelería impresa, el cálculo es directo: lo que cuesta diseñar, imprimir, repartir, colocar y retirar cada campaña, multiplicado por las campañas del año. Si es fachada publicitaria y se alquilan espacios a terceros, entra en la cuenta el precio del soporte en esa ubicación. Preferimos hacer ese número contigo con datos reales que darte un plazo genérico que no se sostenga.
¿Qué pitch para un centro comercial?
Por la distancia de visión, no por el tamaño. En pasillo interior, donde la gente pasa a tres o cuatro metros, P1.5 a P2.5. En un atrio de doble altura o sobre las escaleras mecánicas, donde se ve desde veinte metros, P4 o más grueso rinde igual y cuesta bastante menos. Pagar pitch fino para verlo de lejos es tirar el dinero.
¿Se puede hacer curva o adaptada a la forma del local?
Sí. Es una de las razones por las que se elige LED frente a un panel: los módulos permiten curvatura, esquinas y formas no rectangulares. Lo condiciona la estructura del edificio, no la pantalla, así que conviene mirarlo con el arquitecto — tenemos arquitectos audiovisuales en plantilla precisamente para eso.
¿Puede estar encendida todo el horario comercial?
Sí, está dimensionada para eso: doce o catorce horas diarias todos los días del año es uso continuo, no intensivo. Lo que sí importa es la disipación de calor y la ventilación del cerramiento, y eso se resuelve en el proyecto, no comprando un módulo mejor.
¿Se puede instalar sin cerrar la tienda?
Casi siempre sí, trabajando fuera del horario comercial o por fases. En centro comercial hay además ventanas de montaje que fija la gerencia. Lo planificamos con ellos antes de empezar: una obra que invade el horario de apertura sale mucho más cara que hacerla de noche.
¿Quién gestiona el contenido después?
Vosotros, desde un navegador, y os formamos para hacerlo. Se programa por franjas y por tienda, así que una cadena cambia la promoción en todos sus locales a la vez. Si preferís no ocuparos, también se puede dejar la gestión en nuestras manos.
Dinos el espacio y calculamos el retorno.
Con las medidas, la luz del sitio y qué quieres promocionar, damos dimensionamiento, presupuesto y —si es fachada publicitaria— una estimación de amortización con números reales.
