Cuando apagada
también cuenta
Pantallas con textura para viviendas de lujo. La diferencia con una pantalla convencional no está encendida: está apagada, cuando tiene que parecer parte del material de la casa y no un rectángulo negro en el salón.
Lo que cambia
en una vivienda
Aquí el interlocutor suele ser el interiorista o el propietario, no un técnico. Y la conversación no es de especificaciones: es de acabado.
Se integra en el material
La superficie texturizada permite que la pantalla forme parte del revestimiento en lugar de interrumpirlo. Es lo que hace viable poner una pantalla grande en un salón cuidado.
Discreta cuando está apagada
En una vivienda la pantalla está apagada la mayor parte del tiempo. Si en ese estado desentona, el proyecto ha fallado por bonito que se vea encendido.
Diseñada con el interiorista
Nuestros arquitectos audiovisuales trabajan sobre el proyecto de interiorismo: dimensión, posición, acabado y cómo se resuelve el cableado y la ventilación sin romper nada.
Silenciosa
En un salón, un ventilador se oye. La disipación pasiva no es un detalle técnico aquí: es un requisito de convivencia.
Con el sonido a la altura
Audio integrado y dimensionado para la estancia, no altavoces añadidos después. Con Amate Audio en el mismo proyecto.
Mantenimiento discreto
Acceso previsto desde el diseño para no tener que abrir un tabique el día que haya que sustituir algo. Y garantía asumida por nosotros.
Trabajamos con el estudio, no contra el proyecto.
Si hay interiorista o arquitecto, hablamos con ellos directamente. Nota: la gama concreta de acabados texturizados está pendiente de publicar, con referencias fotografiables.