Donde la pantalla
trabaja como todos
Naves, plantas de producción y salas de control. Un entorno industrial castiga el equipo: polvo, vibración, temperatura y funcionamiento continuo. La pantalla se elige para eso o falla.
Lo que exige
una planta
Aquí no se compra imagen: se compra información visible y disponible. Una pantalla apagada en control de producción es tiempo perdido.
Funcionamiento continuo
24 horas al día, siete días a la semana. La electrónica de consumo no está diseñada para eso: la industrial sí, y la diferencia se ve al segundo año.
Polvo, humedad y vibración
Según el proceso, hace falta protección de entrada, disipación reforzada y montaje que aguante vibración. Se especifica según la planta, no por catálogo.
Legible con casco y a distancia
Los indicadores de producción se leen de paso y desde lejos. Prioriza brillo y contraste sobre resolución fina: pagar por un pitch de sala de juntas aquí es tirar dinero.
Conectada a los datos reales
Producción, paradas, objetivos, avisos de seguridad. La pantalla vale lo que vale el dato que muestra, así que la integración con vuestros sistemas es parte del proyecto.
Reparable sin parar la línea
Mantenimiento frontal y stock propio de repuestos. Sustituir un módulo no debería requerir detener el proceso ni esperar un pedido a fábrica.
Con quien responda del conjunto
Técnicos en plantilla y garantía asumida por nosotros. En industria, el coste real de una avería no es la reparación: es el tiempo hasta que alguien viene.
Lo que pregunta
una dirección de planta
¿Aguanta polvo, humedad y vibración?
Se especifica para el entorno concreto, y por eso preguntamos antes de proponer: no es lo mismo una nave logística seca que una planta con polvo en suspensión, humedad de lavado o vibración de maquinaria pesada. La protección IP y el sistema de anclaje se eligen según eso, no según el catálogo.
¿A qué distancia tiene que leerse el dato?
Es la pregunta que define la pantalla. Un panel de producción que se lee desde treinta metros de nave necesita caracteres grandes y admite pitch grueso, que cuesta bastante menos. Uno de línea, consultado a cinco metros, necesita pitch fino. Medir esa distancia en la visita ahorra dinero real.
¿Se conecta al sistema de producción que ya tenemos?
Sí: la pantalla muestra lo que le envíe vuestro sistema —SCADA, MES o el panel que uséis— en lugar de obligar a cambiarlo. Lo que hay que definir es el formato del dato y quién lo mantiene, y eso se cierra con vuestro equipo de sistemas antes de instalar.
¿Funciona con la nave a oscuras y a plena luz?
Con regulación automática de brillo. En una nave con lucernarios la luz cambia mucho a lo largo del día, y una pantalla fija o deslumbra por la noche o no se lee a mediodía. Es un ajuste del proyecto, no un extra.
¿Se puede instalar sin parar la producción?
Se planifica en parada programada o por fases. Parar una línea cuesta mucho más que el montaje, así que el calendario lo marcáis vosotros y nos adaptamos. Lo miramos en la visita técnica junto con los accesos y los puntos de alimentación.
¿Cuánto tardáis en reparar si falla?
Técnicos e instaladores en plantilla en los once países donde operamos y stock propio de repuestos: no hay una reclamación de fábrica en medio. Los plazos concretos de respuesta se fijan en el contrato de mantenimiento, según lo crítica que sea la instalación para vuestra operación.
Cuéntanos el proceso y el entorno.
Qué información hay que mostrar, a qué distancia se lee y en qué condiciones trabaja la planta. Con eso especificamos protección, brillo y montaje. Nota: las especificaciones concretas de la gama industrial están pendientes de publicar.