Donde la pantalla
trabaja como todos
Naves, plantas de producción y salas de control. Un entorno industrial castiga el equipo: polvo, vibración, temperatura y funcionamiento continuo. La pantalla se elige para eso o falla.
Lo que exige
una planta
Aquí no se compra imagen: se compra información visible y disponible. Una pantalla apagada en control de producción es tiempo perdido.
Funcionamiento continuo
24 horas al día, siete días a la semana. La electrónica de consumo no está diseñada para eso: la industrial sí, y la diferencia se ve al segundo año.
Polvo, humedad y vibración
Según el proceso, hace falta protección de entrada, disipación reforzada y montaje que aguante vibración. Se especifica según la planta, no por catálogo.
Legible con casco y a distancia
Los indicadores de producción se leen de paso y desde lejos. Prioriza brillo y contraste sobre resolución fina: pagar por un pitch de sala de juntas aquí es tirar dinero.
Conectada a los datos reales
Producción, paradas, objetivos, avisos de seguridad. La pantalla vale lo que vale el dato que muestra, así que la integración con vuestros sistemas es parte del proyecto.
Reparable sin parar la línea
Mantenimiento frontal y stock propio de repuestos. Sustituir un módulo no debería requerir detener el proceso ni esperar un pedido a fábrica.
Con quien responda del conjunto
Técnicos en plantilla y garantía asumida por nosotros. En industria, el coste real de una avería no es la reparación: es el tiempo hasta que alguien viene.
Cuéntanos el proceso y el entorno.
Qué información hay que mostrar, a qué distancia se lee y en qué condiciones trabaja la planta. Con eso especificamos protección, brillo y montaje. Nota: las especificaciones concretas de la gama industrial están pendientes de publicar.