Clubes, polideportivos y estadios

Aguantar noventa
minutos y diez años

Videomarcadores, perímetros LED y pantallas de grada para clubes de fútbol, baloncesto y pádel, polideportivos municipales, pabellones y estadios. Es el sitio más exigente donde se puede poner una pantalla: sol directo, lluvia, vibración y balonazos.

Clubes, polideportivos y estadios

Lo que no sale
en la ficha técnica

Cualquier proveedor puede escribir nits e IP en un PDF. Lo que decide si el marcador sigue funcionando dentro de ocho temporadas es otra cosa. Y vale igual para un club de barrio que para un estadio: cambia la escala, no lo que hay que resolver.

La ficha técnica la escribe cualquiera

Es fácil prometer 6.000 nits y estanqueidad total sobre el papel. Lo difícil es que se cumpla al cuarto invierno. Doce años instalando sirven precisamente para saber qué componentes aguantan de verdad y cuáles fallan cuando ya nadie responde del pedido.

Preparado para la retransmisión

Si el marcador sale en televisión, la tasa de refresco tiene que ir sincronizada con la cámara o la emisión saca bandas. Lo hemos resuelto en instalaciones con captura en 4K, y se define antes de montar nada.

Estructura calculada y con licencia

Un marcador es una estructura sometida a viento y con normativa detrás. Nuestros arquitectos audiovisuales dimensionan cargas y anclajes antes de que nadie firme, no después.

Perímetro que resiste el juego

Las vallas LED reciben balonazos y a veces jugadores. El montaje tiene que absorber el impacto y ser desmontable si el recinto se usa para otra cosa entre semana.

Reparable entre partidos

Un módulo apagado en la jornada siguiente es un problema visible. Con mantenimiento frontal y stock propio de repuestos se sustituye en el hueco entre encuentros, no en tres semanas.

Publicidad que se factura

El perímetro y el marcador son inventario publicitario: se venden por partido o por temporada, y con gestión remota se rota el contenido sin bajar al campo.

Preguntas frecuentes

Lo que pregunta
quien gestiona un recinto

¿Aguanta un balonazo?

El marcador principal está lejos del juego, pero los perimetrales y cualquier pantalla a pie de campo reciben impactos, y hay que especificarlos para eso: módulos reforzados, montaje con absorción y perfil que no sea un peligro para el jugador que cae encima. Es un producto distinto al de una fachada, aunque el catálogo los ponga en la misma página.

¿Se ve bien en la retransmisión de televisión?

Solo con tasa de refresco alta. Es el requisito técnico que decide en un estadio: la cámara capta el barrido que el ojo no ve y la pantalla sale con bandas en la emisión. Si hay televisión de por medio, hay que decirlo desde el principio porque condiciona la electrónica y el presupuesto.

¿Cuántos nits hacen falta al aire libre?

Para un estadio descubierto con partidos a mediodía, brillo alto: en gran formato exterior trabajamos con 10.000 nits y regulación automática. El error habitual es dimensionar pensando en el partido de noche, que es cuando se hace la prueba, y descubrir en el primer partido de tarde que la pantalla no se lee.

¿Se puede vender publicidad en el marcador?

Es lo que hace que la instalación se pague sola: la pantalla se convierte en inventario comercializable por franjas y por partido. La gestión de contenido permite programar patrocinadores por evento sin tocar el equipo. Conviene planificar el formato pensando en eso desde el proyecto.

¿Y el sonido del estadio?

Va en el mismo proyecto. Un marcador impecable con megafonía ininteligible es una instalación a medias, y la inteligibilidad en un recinto con eco es un problema de diseño acústico, no de subir el volumen. Audio profesional dimensionado por zonas de grada.

¿No es más barato comprarlo directamente en fábrica?

Más barato el día de la compra, sí. El problema llega cuando falla un módulo en mitad de la temporada y hay que abrir una reclamación al otro lado del mundo, esperar el envío y encontrar quién lo instale. La garantía la damos nosotros, el stock es nuestro y los técnicos están en plantilla en los once países donde operamos.

Somos un club pequeño, ¿esto es para nosotros?

Sí. La mayoría de instalaciones deportivas no son estadios de primera división: son clubes de fútbol de barrio, pistas de baloncesto, pabellones municipales y centros de pádel. Lo que cambia es la escala —un marcador de pista no tiene nada que ver con uno de grada—, no el procedimiento: se calcula la estructura, se elige el brillo según sea cubierto o al aire libre y se monta igual. Un marcador sencillo bien resuelto es una instalación perfectamente razonable.

¿Qué se necesita para un pabellón cubierto o un polideportivo?

Menos brillo que al aire libre, porque no se compite con el sol, y eso abarata el equipo. A cambio pesan dos cosas: la protección frente a impactos, porque en pista cerrada el balón llega a cualquier parte, y el anclaje a la estructura del pabellón, que hay que verificar antes. En cubierto también se mira de más cerca, así que conviene un pitch algo más fino que en un campo exterior.

¿Puede pagarse con los patrocinadores del club?

Es la vía habitual en clubes modestos, y conviene tenerlo en cuenta al dimensionar. Una pantalla permite rotar varios patrocinadores en el mismo espacio y por partido, en lugar de una lona fija por temporada, así que el mismo metro cuadrado se vende varias veces. Si esa es la idea, el formato y la posición se eligen pensando en la visibilidad desde la grada y desde la cámara, no solo en el marcador.

¿Sirve también para un gimnasio o un centro de pádel?

Sí, aunque el uso es distinto: ahí la pantalla suele ser para marcador de pista, información a socios, clases o publicidad interna, no para retransmisión. Al ser interior y verse de cerca, se resuelve con pitch fino y brillo moderado. Lo importante sigue siendo el anclaje y que la electrónica quede accesible para mantenimiento.

Cuéntanos el recinto y el aforo.

Distancias de grada, si hay retransmisión, exposición al sol y qué estructura existe. Con eso dimensionamos marcador, perímetro y sonido — y decimos qué licencia hará falta.